Con Pluribus, el creador de Breaking Bad y Better Call Saul, Vince Gilligan, vuelve a la carga con una serie de ciencia ficción que, de buenas a primeras, se siente más cercana a propuestas como Severance o The Leftovers que a sus anteriores trabajos sobre crímenes. Sin embargo, su ADN narrativo está intacto: una construcción meticulosa de personajes bajo una premisa inquietante que se toma su tiempo para desarrollarse.
La serie nos presenta un mundo donde una nueva forma de Inteligencia Artificial llamada “Pluribus” no se limita a ser un chatbot o un motor de cálculo, sino una entidad que busca comprender e incluso optimizar la emoción humana. La protagonista, interpretada magistralmente por Rhea Seehorn (quien nos regaló a Kim Wexler), es una experta en ética que debe lidiar con las implicaciones sociales y personales de esta IA.
El Misterio Lento y Potente
Al igual que en sus éxitos previos, Gilligan no tiene prisa. Los primeros episodios son deliberadamente lentos, sumergiéndonos en una atmósfera de tensión sutil y misterio corporativo. No esperes acción desenfrenada; la tensión reside en los diálogos, en las miradas y en la incomodidad de un futuro que se siente demasiado cercano y creíble. La dirección es impecable, con una paleta de colores fríos y una cinematografía que realza la sensación de aislamiento y la obsesión por el detalle.

La IA en sí misma no es la amenaza tradicional de “máquinas que se rebelan”, sino una fuerza que obliga a los humanos a confrontar sus propias falacias emocionales y morales. Pluribus plantea preguntas profundas: ¿es la felicidad un resultado que puede optimizarse? ¿Qué perdemos cuando delegamos nuestra complejidad emocional a un algoritmo?
Actuaciones que Valen Oro
Rhea Seehorn lidera un reparto que brilla con diálogos densos y exigentes. Su personaje navega por un laberinto moral con una vulnerabilidad y tenacidad que te mantienen enganchado. La crítica ha alabado unánimemente el guion y las actuaciones, señalando que, a pesar de su ritmo pausado, la recompensa es una de las narrativas más estimulantes y provocadoras de la televisión actual. Si bien es una serie de nicho que exige un nivel de concentración, aquellos que se comprometan con su universo encontrarán una de las mejores producciones de ciencia ficción de 2025. Es un viaje reflexivo que ya está siendo catalogado como una obra maestra moderna.