La casa detrás de gigantes como Dragon Ball y One Piece ha puesto el mundo del anime de cabeza. Toei Animation anunció un ambicioso plan de expansión global a 10 años, prometiendo una inversión de miles de millones de yenes y la creación de un nuevo pilar de negocio fuera de Japón. Y claro, con este anuncio, la pregunta en la mente de todos los fans es una sola: ¿esto significa el regreso del anime de Dragon Ball Super?
Una inversión histórica para el futuro del anime
El plan de Toei no es un simple ajuste, es una transformación radical. El objetivo principal es triplicar la creación de nuevas propiedades intelectuales (IP) y desarrollar hasta 25 nuevas obras en regiones clave como China, Norteamérica y Europa. Para lograrlo, el estudio planea inyectar cerca de 20.000 millones de yenes (más de 130 millones de dólares) en los próximos cinco años para el desarrollo internacional y la infraestructura.

Este movimiento busca establecer la animación hecha en el extranjero como un “segundo pilar” de su negocio, lo que no solo significa más cantidad, sino también una revolución técnica. Toei ha asegurado que adoptará y desarrollará activamente tecnologías de próxima generación, incluyendo:
- Inteligencia Artificial (IA)
- Realidad Virtual (VR)
- Captura de Movimiento
Aunque la tecnología tendrá un papel importante, el estudio ha prometido que el artista y la calidad creativa seguirán siendo el foco principal.
El efecto colateral One Piece y la esperanza de Dragon Ball
Una de las primeras consecuencias de esta nueva estrategia ya la hemos visto en One Piece. Para garantizar una calidad de animación superior, similar a la vista en películas, Toei reducirá la producción del anime de Luffy a un máximo de 26 episodios por año a partir de 2026.
Este cambio en el modelo de producción es la luz al final del túnel para los fans de Goku y compañía. Con el reciente final de Dragon Ball Daima y la reestructuración interna del estudio, la comunidad ve una ventana de oportunidad perfecta para el regreso triunfal de Dragon Ball Super.
La gran expectativa se centra en que Toei finalmente adapte los aclamados arcos del manga que quedan pendientes: el épico Arco de Moro (El Prisionero de la Patrulla Galáctica) y el emocionante Arco de Granola (El Superviviente). Estos arcos ofrecen el material y la espectacularidad visual que la nueva Toei Animation querría exhibir ante el mundo.

Muchos seguidores especulan que la intención del estudio es asegurar que, cuando Dragon Ball vuelva a la televisión, lo haga con un nivel de producción y animación que esté a la altura de los shonen más modernos. El nuevo plan de Toei no solo está preparando el terreno para una expansión financiera, sino que está creando la infraestructura necesaria para que sus franquicias insignia, especialmente Dragon Ball, recuperen su lugar como líderes absolutos de la animación global. La espera por ver a Goku y Vegeta en acción adaptando el material más reciente del manga parece estar más cerca que nunca.